miércoles, enero 30

A vueltas con mis "redness"

Tras 15 insoportables minutos oyendo parlotear acerca de las rojeces en épocas de estrés (bla, bla bla) ... He conseguido de una forma muy madura que la dependienta callara, dándole 30 € por una "Urgent relief cream-> Redness Solutions".

Ha sido muy efectivo para que dejara mi liada cabeza tranquila.

Las 15 horas siguientes me las he pasado pensando si rojeces era un eufemismo para granos.

(!!!)

martes, enero 15

Días de pensar en lo que me preocupa

El otro día leía en el blog de una amiga el desarrollo de sus prácticas en Bélgica, ella estudia la misma carrera que yo y este año decidió pedir una beca Erasmus.

Y da envidia, y te sientes aún más cansada... Porque aquí cada vez más te das cuenta de que conforme avanzas cursos los profesores tienen menos ganas de enseñar, de transmitir, y eso te desmotiva; a fin de cuentas no vas a estar todo el día haciendo ejercicios tipo auto-ayuda: "como me gusta el tema de esta clase, es interesante, de verdad, lo miraré en el libro" o "bueno, es un mal profesor de prácticas pero intenta aprovechar al máximo posible, algo aprenderás".

Hablan de nuevas reformas, del Plan Bolonia, yo lo que me pregunto es por qué no se dedican a mejorar lo que ya tienen. Tanta reforma "integral", pero la misma gente casposa en la base, tiene como resultado un mayor escaqueo de sus funciones por parte del profesorado y un "no sabemos donde estamos" por parte de los alumnos, y esto lo dice una persona que va a estar en uno de los Planes Nuevos más cortos de la historia.

Por lo menos en esta ciudad y en esta carrera, la gente dispuesta a enseñar y a que tu aprendas se encuentra en los primeros cursos, después esto se pierde y a cambio empiezas a oír historias que me resultan escalofriantes y que no tengo ganas de reproducir, historias de caciquismo y otras de viejos profesores que no quieren que sus alumnos estén más preparados que ellos. Lo malo es que muchas veces las oyes no sólo de tus compañeros, si no de tu tío que es profesor de universidad o del único profesor bueno que te has encontrado en años.

Tengo claro que estoy en la Universidad, no en el colegio, que no me van a llevar de la mano, pero creo que tengo derecho a una enseñanza de calidad.

Y mientras oigo relatos belgas de profesores que se preocupan por transmitir, que saben que tu vas a ejercer un trabajo algún día y se preocupan porque lo vayas a hacer bien, que son capaces de pensar en un progreso global y no se tiran piedras contra su propio tejado.

A pesar de todo sé que nunca tendré narices de irme de Erasmus.

miércoles, enero 9

WWW

Mis ideas ocupan un espacio.

Mis ideas ocupan un espacio y no es un fragmento de papel.

Mis ideas ocupan un espacio que abarca una mayor globalidad, que les da un aire más internacional, cosmopolita. Es más exótico un espacio en internet que en un folio.

Mis ideas empiezan a tener delirios de grandeza: "¡Fíjate, tú! Un hueco en la world wide web".

Mis ideas son revoltosas pero se vuelven un poco más realistas, se preguntan si mañana tendrán ganas de actualizar el blog.

martes, enero 8

Ocaso de Navidad

No voy a contar nada nuevo.

Hoy día de Reyes, día de reunión. Mi familia concretamente no es muy numerosa, por un lado podría verse como todo un alivio, y quizá lo sea, por otro lado tiene su inconveniente: sus integrantes cada vez son más mayores, debido a ello están entrando en una especie de dinámica pseudo-senil, por describirlo amablemente, a fin de cuentas podría ser mucho más horrible, ocurrirá cuando se pueda decir indefectiblemente que están dementes, ahora sólo comienzan con los cambios bruscos de humor, la regresión de cierta personalidad infantil a ratos, comentarios y comportamientos que antes no se veían, ... Mi abuela paterna, pobrecilla, es de las pocas que se salva, simplemente no se entera de nada, a las 7 de la tarde cuando mi madre le ha puesto agua en su vaso ha saltado “pero si no te hemos puesto baileys!!” y ella sólo ha dicho suavemente “¡ah! Pues no me había dado cuenta”. Aquí son necesarias dos aclaraciones: la primera, una velada familiar en mi casa sin baileys no es tal, viene definido en un reglamento nunca escrito, “toda concentración de más de tres personas en la familia PB constará de dos elementos indispensables: Baileys y hielo”, la excepción se da en el hogar de mi abuela materna ya que ahí lo más habitual es encontrar susodicha botella a punto de acabarse junto con los restos de todas las promociones de la marca (vasitos de chocolate, cocteleras, etc) y ahí pasamos a la segunda aclaración: el resto de mujeres de mi familia llevaba desde las 4 chupando de lo lindo, no he querido comprobar en que estado ha quedado la botella recién comprada. Actualmente cuando nos reunimos en mi casa sólo estamos 9 personas, 4 somos el núcleo propiamente dicho, pero sólo hay dos integrantes por debajo de los 50 años (mi hermana y yo), y sólo hay un hombre (mi padre). A veces a mi hermana y a mi nos da por sacar conclusiones, ella prefiera a toda la familia paterna lejana, con la que no nos reunimos más que para las bodas, yo la verdad es que no, demasiado habladores, demasiado entrometidos, nunca me han gustado las aglomeraciones, no sé comportarme en grandes grupos, en mi familia por lo menos disfruto de un puesto observador, a fin de cuentas más que malo es peculiar. Y aún así seguimos reuniéndonos cada Navidad y seguimos aguantándonos en conjunto, a mi personalmente me gusta mi familia, pero con cada miembro por separado.