martes, abril 29

Vagueando

Me encanta no hacer nada útil en los días posteriores a un examen, he de reconocerlo.

Ahora mismo acabo de poner la cocina patas arriba y creo que tengo en el horno un futuro "cake mi-cuit de chocolate y frutos secos", porque otra de las cosas que más me gustan es el chocolate, y por ello me he autorregalado un libro bien gordo de recetas confeccionadas únicamente con ese ingrediente. Este fin de semana próximo: Mousse de Toblerone.

Aparte de mis recientes conocimientos sobre neumología (véase el tema de mi último examen), he de añadir a mis saberes y habilidades personales el montaje de claras a punto de nieve. Pensaba que iba a acabar con los 4 primeros huevos en la basura y luego una adaptación de la receta a "claras tal cual salen del huevo" al cazo, pero no.

Mi madre, como siempre, a la suya en el ordenador, cuando como cría que hace un nuevo descubrimiento me he puesto a gritar "¡Mira, me ha salido, me ha salido a la primera!" y desde la otra punta de la casa he recibido un "¿Sí? Muy bien, cariño", ha sonado a un "Ajám, a ver, a quien estaba yo curando/summoneando/matando".

Esta mañana hemos tenido una conversación mi hermana y yo, creo que se está preocupando por ella. Parece mentira, cuando mi hermana da la apariencia de ser el miembro más pasota de la familia. Creemos que tiene un amigo/lío/aventura en internet, en el Wow. Lo cierto es que ni siquiera me dolería, y tampoco sé si así le pasaría a mi padre.

Así que bueno, me marcho a fregar los cacharros y a sacar mi cake del horno, que la cocina hace mucho que pasó a ser territorio olvidado por la familia, y no está mal que yo la desempolve un poco.

martes, abril 22

De Madrid



Turismo un tanto desordenado el de este fin de semana, tampoco había tiempo de más.
Para hacerlo un poco más resumido, voy a organizarlo en dos listas.
TOP de lo mejor que he encontrado:
Empezamos con lo cultural:
  • "Modigliani y su tiempo" en el Thyssen-Bornemisza. Me ha encantado, que voy a decir si no es que quien tenga oportunidad que la visite, no voy a colgar una foto conmigo extasiada en el museo. la exposición permanente también me ha gustado mucho, aunque saltamos la planta baja, que digamos que "no me va" y ya está.
  • "Goya en los tiempos de guerra" en el Prado (creo recordar que el nombre era así), Goya es de los pocos pintores de los que he tenido oportunidad de ver obras suyas en mi vida, se explica por donde vivo, claro está, pero sigue siendo fantástico poder ver trabajos suyos. Eso sí, luego no hubo fuerzas para seguir con el resto del museo, para posteriores visitas.
Reconozco que soy poco objetiva, que no he tenido grandes oportunidades de ver arte en mi vida, que me encanta y me encantaría sumergirme más en este tipo de acontecimientos culturales, y que, bueno, para mi han resultado momentos deliciosos.
Seguimos la lista con más cosas que me gustaron de Madrid:
  • La amabilidad de la gente. Me cuenta una amiga mía (con familia madrileña) que allí a los maños nos consideran un tanto bordes, no sé si seremos así, pero si que es cierto que ha habido varios detalles de buena educación, de gente amable, que he recibido gratamente. Quizá alguno pueda parecer un poco tonto, pero esta clase de cosas no siempre se encuentran.
  • Las tiendas, ¡¡más y más tiendas!! Cuanta variedad, cuanto sitio donde ejercer el consumismo. Teníamos el hostal en la calle Fuencarral, yo creo que con que me trasladaran esa calle a Zaragoza me quedaría feliz. Tuve el sábado un post en mente, acerca de la reciente expansión de mi ciudad, las comparaciones entre ambas, entre las tiendas, la forma de vestir de la gente, la oferta y lo que se demanda... Pero ahora me da pereza ponerme a ello antes de seguir estudiando.
No todo fue bonito y maravilloso, así que aparte de la lluvia...
TOP de lo peor que he encontrado:
  • Sentirme estafada en un par de ocasiones. El sábado por la noche cenamos en un garito de tapas/raciones, porque vimos unos precios que nos parecieron asequibles visto todo lo que habíamos visto por el centro. Al llegar la cuenta resultó que los precios eran por persona, no por ración, lo cual no salía en ningún punto de la carta y no termino de saber si eso es muy legal, pero desde luego muy decente no lo es.
  • Es una ciudad cara, especialmente para comer, nadie me va a oír en unas semanas quejarme de la subida de precios que estamos viviendo por aquí últimamente. Supongo que también influye que nos movimos sólo por el Madrid más céntrico y hay que reconocer que todo era muy cool, muy fashion, etc. ¡Pero que yo por Zaragoza también me muevo sólo por el centro!
  • Resulta que las tiendas de souvenirs de la calle Alfonso no son lo más cutre dentro de esta clase de establecimientos (!!). Después de ver una bufanda tipo fútbol con el "¿Por qué no te callas?" estampado creo que los adoquines aragoneses tienen mucha clase, ¡ande vamos a parar por dios!
El viaje tuvo sus momentos majicos (sí, está bien escrito) como cuando en el Circus (otra vez más, creo que era así), un camarero que resultó ser también del norte, concretamente navarro, nos reconoció el acento también norteño y estuvimos con el hablando "ca, pues", un chico muy majo, además nos sacó después unos rollitos japoneses extra :) un encanto. En ese sitio acabamos gracias a mis lecturas del ya cerrado blog de Dwalks (no sé poner links) y resultó estar bastante bien, aunque no acerté con mis noodles, estaban plagados de cilantro, especia que conforme más me la he ido encontrando más he ido odiando, apareció en mi vida en Portugal, ¡ahora aún continúa apareciendo en ella!
Aquí me va salir la vena paletilla, pero es que a ver como lo reflejo, pero, ¡cuánto gay hay en Madrid!, el dicho cutre-popular de "si es que todos los hombres guapos, o son maricas o están casados" debió aparecer en esta ciudad. No me extraña que alguno que conozco disfrutara su estancia allí, aunque vi muchas parejas, esto aquí si que creo que es más raro, o quizá que no lo mostramos tanto, who knows, pero así no me extraña leer luego en blogs acerca de los 50000 tipos clasificados de homosexuales, aquí te da para 5, o eso creo, nunca he estado en "El ambiente" o "Disneyland" (qué nombres, creo que el último inventado por un amigo pero bueno) que igual me sorprendía encontrar más gente de la que imagino.
Y bueno, que me marcho a estudiar, ya veré si reflexiono sobre moda, gustos y costumbres, creo que me falta un poco de bagaje y un par de visitas más. Desde luego me hacen falta para conocer la ciudad en sí.

miércoles, abril 16

Me voy a la capital

Dicho así suena un poco cazurro, un poco de la tierra, como aquellas películas de Alfredo Landa (que gracias a dios nunca he visto enteras).

Y es que, a 5 días del parcial de Neumo, J me ha organizado un regalo-viaje (en el fondo pobrecillo, menudo sofoco cuando se enteró que tenía examen). Hay alguna cosa preparada de antemano, como una visita guiada al Thyssen para ver a Modigliani y la noche en el teatro (una comedia normalilla, el presupuesto no daba para musicales, pero bueno). El resto... Pues me he comprado una mini-guía de "Madrid, de cerca" esperando que de tiempo a leerla en lo que dura el trayecto del AVE, y también que el fin de semana sea lo suficiente provechoso como para hacernos una idea de lo que es Madrid. Ya habrá otros viajes, seguro que con más tiempo y presupuesto, que ya me imagino yo que cosas como los restaurantes no van a ser como Lisboa. ¡Necesito una inyección económica ya!

Así que nada, en espera de que amanezca el sábado, voy a seguir estudiando.

miércoles, abril 2

Y se abrió la caja...


Y dice la mitología que Pandora abrió una ánfora y salieron todos los males que desde entonces nos asolan..

Yo hoy he abierto también una caja de Pandora, de ella han salido muchos, muchísimos abalorios. Que no es que hayan constituido la personificación de todos mis males, pero si han conseguido despertar todos mis remordimientos. Desde lo más profundo.

Y me temo que, si tuviera dinero suficiente, no podría parar. Antes de entrar a la tienda, mi prototipo, mi idea, era que no quería recargarla mucho, que prefería que bailaran un poco las cuentas en mi muñeca. Ahora ya no estoy tan segura, claro que no he podido probarlo y seguramente ni de lejos pueda soñarlo, ¿o sí?.

Mi perdición más inmediata está en los abalorios de cristal de Murano, o no, vuelvo a decir, porque Pandora en la mitología y en la realidad son sinónimo de perdición. La esperanza se debió quedar muy al fondo de la caja. Combinar el color de tus cuentas de cristal según la ropa que llevas, tu estado anímico y demás bobadas intrascendentes en la realidad, suena maravilloso y decadente, a partes iguales.

Otra cosa buena de estas pulseras es que, de momento y en mi ciudad, no se han visto mucho. Las dependientas presumen de que no los tienen libres nunca pero lo cierto es que aún no han llegado al grado de extensión de los bolsos de Carolina Herrera o los anillos de Tous, ambas cosas en modelos similares o idénticos generalmente, ¡menuda plaga!

Empezamos a presumir de ciudad que está creciendo y no encontramos mejor manera de hacerlo que descubriendo un complemento femenino caro y explotarlo hasta la extenuación. Al final, un bolso de CH visto por la calle (modelos similares todos los vistos, recordémoslo) no se me antoja elegante si no que hasta tiene cierto grado de vulgaridad; no en un sentido pijo-selecto "buah, es que ahora cualquiera por ahí te lleva estas marcas aunque no sean nada" (golpe de efecto cuello-melena hacia atrás), si no en el sentido de qué cateta es la masa. Somos como un pueblo grande: si la gente que demuestra su poder adquisitivo se ha comprado "esto" vamos a comprárnoslo todos también, ¡a ver si se van a pensar que somos menos! Y ale, todos nos paseamos con las mismas cosas, como si Carolina Herrera no hubiera creado nada más o como si no existieran otros diseñadores.

Por lo que me descubro pensando que, a pesar de los euros escapados tras abrir la caja, sigue quedando la esperanza encerrada en ella. Por favor, que la pulsera de Pandora no se convierta en el nuevo complemento imprescindible esta temporada.