lunes, marzo 31

Dando vueltas en círculo

Tengo una semana muy tranquila por delante. Cierto es que hay que empezar a estudiar ya, porque tengo parciales de algunas asignaturas y por otro lado con esto de la Expo nos hacen terminar antes del 14 de Junio (para dejar libres los colegios mayores como alojamiento y las facultades que no se caen a cachos para congresos y tal).

Que no es que le haya cogido manía al evento, de verdad que no, aunque tampoco fui a la plaza del Pilar el día que elegían la sede de la Expo y en general he de reconocer que me he mostrado bastante escéptica en cuanto al proyecto, pero no, no le tengo manía. Es sólo que a mi me gusta observar, y entonces me voy formando mi opinión poco a poco. No se me verá a mi tomando posiciones deliberadamente extremas al principio de un debate, ¿o sí?

Después de lo de la Expo y sobretodo, después de las elecciones, nos metieron (ejem y qué poco fino), doblada, la de Gran Scala. Y no me voy a extender en el tema, ¡con las miles de opiniones que hay por ahí!. Pero no. Si soy de las que se queja del desarrollo poco sostenible del Levante, motivo entre otros por el que me posiciono en contra del trasvase, no voy a ser tan hipócrita de defender lo mismo para mi comunidad. Una tiene principios, aunque sólo sea una.

De la Expo me gustan varias cosas. Fomentará un "buen" turismo (si quisiera vivir en Las Vegas me trasladaría allí, gracias), y no necesita grandísimos complejos hoteleros, ni parques temáticos, ni todo ese verde (que hay que regar con algo) y que abunda en comunidades más secas que ésta. Amén de las obras asociadas de las que nos beneficiaremos los ciudadanos de a pie y que se han impulsado gracias a ella.

También tiene cosas negativas, hay una obra en especial que me da mucha tirria, se trata del azud. Cuando esté terminado, quedará cierta cantidad de agua remansada en el Ebro a su paso por Zaragoza, y supuestamente así se podrá hacer ese tramo navegable. Despúes de que se haya remansado esa parte de agua, por delante y por detrás del azud, el río seguirá fluyendo como hasta ahora. Pero, ¡ay!, cuánto me temo, eso no lo veremos, o mejor dicho, no lo veréis en los telediarios. Sólo mostrarán lo alto que está el Ebro en Zaragoza, el cómo nos lo pasamos con el agua "sobrante".

Estos días es noticia la grandísima sequía que hay en Cataluña, y todos sabemos sabemos de su peso (económico y político) . También se habla mucho en los telediarios, de las grandes avenidas, ¡¡inundaciones!! ¿¿¿¿¿¡!????? del Ebro a su paso por Aragón. Sinceramente, entra mala gana con tanta demagogia, así de simple. Hace 10 días, (igual que pasará dentro de otros 10 días) el Ebro llevaba medio metro de nivel a su paso por Zaragoza, entre eso, y la tierra que han echado por medio para acometer las diversas obras (pabellón-puente, puente del tercer milenio, azud, obras en la base del puente de piedra, el "pincho", ...) uno podía cruzar andando de un lado a otro. Caen 4 gotas más arriba y por las obras de Zaragoza, y por como está el cauce a su paso por Aragón, porque normalmente va tan seco el río no arrastra nada y ahí se queda sin limpiar, pues eso, llega un poquico más de agua y se nos "desborda", así ENTRECOMILLAS, que yo al río lo he visto prácticamente tapar los ojos del puente de piedra, pero de eso hace años. Pero sí, se sale por fuera, pero porque no hacemos bien las cosas y el cauce está sin limpiar. También porque el Ebro es un río de caudal irregular y con los deshielos, etc, crece (igual alguien se acuerda de esas cosas que se dan en el colegio) y luego baja seco.

Lo que me da rabia es que toda, todísima esa cantidad de agua, va a llegar en unos días a Cataluña, pero aquí importa que ellos están sequísimos y fíjate, a nosotros se nos desborda, aunque luego les va a llegar prácticamente lo mismito. Mira que el río crece dos veces al año, pues las dos las sacan en el telediario y las dos a su paso por aquí.

Por eso no me gusta el azud y tampoco me gusta que al parte baja del recinto de la Expo la hayan hecho en la ribera e inundable. Para que se moje en primavera (como ahora) y el resto del año se utilice. Vamos a ser insolidarios unos cuantos lustros más.

Eso sí, si hacen Gran Scala, dejaré que nos lo llamen.

(Qué bonito sería poder hablar de todo esto sin tener que poner nombres a las cosas, hablar de hipocresía y de las cosas que te dan rabia, sin meterte en cierto tipo de belicismo, que no me gusta)

sábado, marzo 29

Ambivalencia

Ahora que me había acostumbrado a que no me doliera tu ausencia vuelves a estar presente otra vez.

Me cuesta, reconozco que tengo puesta la coraza y que me dolió que te alejaras.

Por una parte, me alegro de que te recuperemos; por otra, tengo un sentimiento indefinido en el estómago. Uno negativo. Habla de desconfianza, quizá de rencor y le atribuyo un propósito interno de protección.

No más desilusiones. Me ha costado mucho tiempo acostumbrarme a tu nuevo papel, lo que menos quiero es tener que volver a pasar por ello.

Me encuentro en un estado ambivalente.

¿De verdad has vuelto?

La noche es nuestra...

... Pero a pesar del título de la película, sales del cine y te vas a casa.

Te sigue picando el cuerpo, pero por teléfono, desde la consulta del médico te han dicho "ahora te llamaremos" y tú te has fiado, pero nada. Menos mal que si es alergia es poco peligrosa, un puntito de urticaria mejor que un shock anafiláctico, pero es que cuando en el prospecto pone "prurito" describiendo la alergia y un efecto secundario está difícil cual elegir y por eso decides ponerte en contacto con un médico ya licenciado, o lo intentas.

Te encuentras a un compañero de clase y te comenta lo morena que te has puesto, como le explicas que es otro efecto más de las dichosas pastillas, por lo menos ya no llevas toda la cara cortada.

Eva Mendes se mueve sensual en la pantalla, te gustaría sentirte así de sexy, pero no tienes tanta autoestima, ni ese cuerpo. Joaquin Phoenix sabe seguir mostrando desesperación como nadie. Aún así piensas que la peli no funciona, o igual la que no funciona eres tu al final de la semana, que también podría ser.

lunes, marzo 17

Lectura y cine: Zodiac

La tarde del viernes la pasé leyendo, Zodiac. Me gustó mucho la película y me decidí por leer el libro, que (como suele ocurrir en estos casos) descubre más información extra de la que no puedes disfrutar en la adaptación cinematográfica. Sin embargo y a mi parecer, pondría al mismo nivel ambos materiales.
En el libro hay un sinfín de testigos, de policías y otras fuentes a las que se alude, "resumidos" en su adaptación. Debo nombrar que tengo cierta tendencia a no recordar personajes con nombre en inglés y si añadimos la labor exhaustiva (hasta obsesiva) de recogida de datos por parte del autor de tantísimas fuentes, se puede entender que en ciertos momentos la cantidad de aspectos a considerar se me hacía casi inabarcable.
En la película hay un recorte más que considerable de información investigada por Robert Graysmith y se añaden algunos detalles, como hablar un poco más de la propia vida personal de este dibujante del The Chronicle o su relación con Paul Avery, aspectos que desconozco si son recogidos en el segundo libro que escribió Graysmith, en este primero no se relatan. No me veo capaz de dar una buena crítica ya que hace tiempo que la vi, pero a pesar de estas pequeñas pegas, el ritmo conseguido en la película y sobretodo la conseguir la adaptación visual de la tenacidad de Graysmith por poner rostro a Zodiac, sin quedarse en un thriller, hacen que se quede a la misma altura del libro, como dos aspectos complementarios de una misma cosa.
Creo que no me hubiera resultado tan interesante la lectura de toda la información recabada en torno a Zodiac si no hubiera visto tan bien reflejado en la película como afectaron los hechos al autor del libro (teniendo en cuenta las más que posibles licencias).
Por tanto, podríamos afirmar que aunque el film está basado en el libro homónimo de Robert Graysmith no centra su atención sólo en Zodiac como hace el autor, si no que más bien refleja como afectan los hechos a Graysmith, Toschi y Paul Avery, o por lo menos este es un especto más que importante en la película que no es detallado en el texto, ya que éste se centra en desenredar la maraña de acontecimientos y circunstancias que rodean a los asesinatos y las cartas.
Este es un resumen de mi opinión, para no ahogarme en más palabras;)

Ambas dos, película y libro, altamente recomendables.

domingo, marzo 9

Y aunque parezca mentira...

Y aunque parezca mentira lo pasamos bien contigo el viernes. Y lo digo así, tan directamente, porque el día que disfrutamos de verdad estando contigo hay que señalarlo en un calendario, lo mismo que el día en el que simplemente estás, para que vamos a autoengañarnos.

Porque nos cansamos de como manejas las cosas, dando la sensación de que si llamas lo haces por compromiso, porque parece que hace tiempo que no llamas y se supone que seguimos siendo un grupo de tres, es entonces cuando te molestas en decir algo.

Nos das mil vueltas inimaginables a la hora de quedar o simplemente hablar con nosotras. Tienes un hueco (porque recordemos que nos sueles llamar para quedar en ese espacio de 5-7 antes de largarte a no sé que otro lado). Bueno, sigo: parece que tienes un hueco en tu apretada agenda de escritora de no-éxito y entonces se convierte para ti en urgente vernos, la mejor manera de transmitir esos pensamientos es por email: "Quedamos mañana a las 5, ¿os parece chicas? que tengo tiempo hasta que a las 7 fulano presente su plaquette de poesía y....."

Y después, en tu forma de actuar, se nota que te ha sentado mal que no contestáramos o que digamos "Lo hemos visto tarde", porque también sospechas que nos vemos sin que estés tu, lo cual es evidentemente cierto, porque si esperáramos a poder contar contigo hace ya tiempo que esta amistad de ¿tres? se habría deteriorado tanto que tendrías ya un compromiso social menos que atender. De modo que se da la vuelta a la tortilla y si nos descuidamos eres tu la que nos echas en cara algo, en vez de ser nosotras las que te digamos que nunca estás ahí y que cuando estás, hablar contigo se convierte en un acto impostado.

Así que encima, de vez en cuando, sueltas pequeñas pullitas por nuestra actitud hacia ti, sin darte cuenta que es consecuencia de tu propio trato. Ya hemos intentado demasiadas veces: decirte lo que nos sienta mal, aceptar tu nuevo yo, simplemente estar contigo cuando estás y estar sin ti cuando te ausentas, ... Cuando se empieza hablar contigo seriamente, con la intención de que veas las cosas que haces, pones carita sorprendida y no entiendes nada. Esa también es una constante, una filóloga que no entiende el castellano de los demás y ni siquiera el suyo propio, aunque creo que es porque te hace falta poner los pies en la tierra y prestar atención al mundo, no sólo a tu editor/no-pareja y a ese mundo en el que te has metido con el, donde hasta que llegue el final no sabrás quien estuvo ahí por ti y quien por el hombre con quien te acuestas. Sin contar con las duras críticas que despachabas hacia círculos similares al tuyo ahora. Pero eso, eso es otra historia.

Y a pesar de haber optado por una presencia ausente, a pesar de que el viernes ninguna tenía ya ganas de quedar contigo por los dos días previos, y a pesar por último de tus antecedentes: el viernes estuvimos muy bien contigo.

No sé si durará o dejará de dudar. También sé que aunque pasemos a disfrutar en estas reuniones más o menos frecuentes, tardará, si es que vuelve, en volver la confianza. Perdiste todas tus oportunidades una a una. Puede que vuelva pasarlo bien contigo, pero dudo que vuelvas a encontrarte en mi corta lista de personas con las que se puede contar.

Vuela alto, mariposa.

miércoles, marzo 5

Se cuela por las rendijas

El viento sopla y se esconde por los rincones. Me estremezco cuando azota las ventanas. Esta mañana ha ocurrido todo el tiempo.

Al volver del baño me he desnudado y me he metido en la cama. He buscado tu calor, como los rescoldos de una hoguera sin apagar.

Y te he llenado de besos, porque no me resisto, porque soy así de predecible, porque disfruto con las pequeñas cosas y con determinados momentos.


Mañana por la mañana no tendré calor que buscar.