viernes, abril 17

Respira hondo antes de decir nada



Ya sé que no se va a acabar el mundo.

Ya sé que hay peores madres que la mía.

Pero manda huevos que coja la puerta para largarse (mintiendo sobre su destino) a otra ciudad a un hotel de 4 estrellas y me diga :"Cuida de tu hermana, que parece que últimamente no está muy bien".

La verdad es que ni siquiera sé como te has dado cuenta de ese punto, viviendo como vives encerrada en una habitación con el ordenador y el Skype.

Me/Nos has dejado prácticamente y de forma permanente todas las obligaciones de la casa. No me digas además que haga de madre, no lo hagas, no, que te iba a poner yo fina, madre.

viernes, abril 3

¡Noooooo!

Hay flequillos modernos que quedan muy mal con gafas.

Muy mal. Horriblemente mal. Nefastamente mal.

Mi peluquero debería saberlo.

Creo que con este corte de pelo me puedo recluir en casa por los próximos 4 meses.

jueves, abril 2

Érase una vez una gata, atraída por bolas de papel de plata

Me encantan los friki momentos que se dan entre Chess y yo de vez en cuando. Hace un rato, hemos vuelto de cenar con mi padre y al abrir la puerta de casa con la gata somnolienta detrás hemos empezado a cantarle "Cuídame el gato, Manuel" (véase Los Gandules por Youtube, sí, yo tampoco lo esperaba de mi misma). Puede parecer muy triste y vergonzoso así contado pero lo cierto es que nos echamos unas risas juntas.

Hay más momentos "tontos" en mi vida, el martes fui a comprar entradas para U2, había pasado el día anterior por la tienda y me dijeron que la última vez si hubo gente haciendo noche pero que todos los de la cola se llevaron entrada... Noche no quería hacer, así que decidí ir a las 6 de la mañana, papá me acompañó (es un poquito cabezón) y lo cierto es que, aunque no me lo esperaba en absoluto, no había nadie, sólo un señor mayor metido en una furgoneta. Mi padre se va a estar metiendo conmigo toda la vida, da igual que las entradas se agotaran en 54 minutos la otra vez, que hace unos años J se hiciera 7 horas de cola para volver de vacío... Nada, desde ahora: "Ya lo entiendo, cariño, estos de U2 son los de u dos u tres en la fila, ¿no? jijijiji".

Y esta mañana, con la nueva norma de que hay que entrar a los quirófanos con pijama blanco (para cambiártelo dos metros más adentro por uno verde) y como esos sólo se dan a trabajadores, ha tenido que llamar el cirujano por el interfono para que le vieran por la cámara de blanco y nosotros hemos entrado corriendo por detrás suyo cual gamberrillos destrangis. También nos hemos ido corriendo.

Y para seguir de buen humor me voy a jugar al pilla-pilla con la gata, que estamos perfeccionando la técnica.