La apertura de nuevas facultades:
Se quiere aumentar el número de plazas en 2000, de forma escalonada (dicen) en 5 años, tocan a 400 por año.
La intención es que para el nuevo curso entren en funcionamiento 11 nuevas facultades de Medicina en España, lo cual confronta con la intención de un aumento progresivo, eso son más de 400 plazas (sin contar con las que aumentarán en las universidades ya establecidas). De estos centros, 7 serán de iniciativa privada. He de reconocer que no me pongo tan a la defensiva como otros compañeros, será porque aún miro el MIR de lejos, tampoco me he parado a analizar ni sé donde encontrar los datos, acerca de la relación nota expediente, nota mir y resultado global con las dos privadas ya existentes. Pero pongamos un ejemplo que si me quema: Madrid, se quieren (se van a) abrir 4 facultades, 3 de ellas privadas y con las que la presidenta de la Comunidad ha firmado ya un convenio para que sus estudiantes realicen las prácticas en hospitales públicos. Creo que cualquiera de estas facultades y en especial las de iniciativa privada, deberían buscarse la vida a la hora de contratar docentes, disponer de los medios necesarios para implantar una carrera, etc. Aquí es nuestro decano quien se pone en contacto con los hospitales pertinentes para conseguirnos las prácticas, incluido el recién implantado rotatorio en sexto en nuestra Universidad, que lo suyo costó.
Por otra parte, me gustaría que todas estas facultades se enmarcaran en la más estricta legalidad. No creo que sea un deseo tan descabellado. Ya está en funcionamiento la carrera de medicina en la Universidad Católica de Valencia, cuenta con los permisos pertinentes de su comunidad pero sorprendentemente su plan de estudios no está aún homologado, si no que se encuentra a trámite. Pensar en el dinero que se ha empleado para ponerla en marcha, saber que está ya en funcionamiento y (metamos baza) recordar asuntos como Tierra Mítica, hacen dudar de la forma en que se va a aprobar ese plan de estudios. De forma legítima o no, pero si no se empiezan las cosas bien en un principio, ¿quién va a apostar por que acaben bien? De todos modos, el mero hecho de que esté ya operativa en esas condiciones me hace sentir los pelos de punta.