No me quiero mostrar celosa de guardar mi futuro puesto de trabajo, no, no quiero que los futuros médicos seamos algo parecido a una especie protegida. Al fondo de lo que quiero llegar es que me molesta la forma en que se están haciendo las cosas.
¿Faltan o van a faltar médicos en España?
Probablemente sí, pero creo que esos vacíos se dan sobretodo en sitios concretos, y que seguirán así aunque haya dos mil estudiantes más. Porque preferiremos irnos al extranjero si las condiciones aquí no son buenas. No voy a pelear por mi puesto, no voy a morder ni patalear para conseguirlo. Mi novio dice que somos unos sibaritas, que claro, lo que nosotros queremos es ganar dinero pero es que no, que no se reduce a eso. ¿Es tan descabellado pensar en una igualdad de condiciones en los puestos de todo el territorio español? Existen también otros puntos, como facilitar la movilidad, no sólo de un sitio a otro que haga falta, si no quizá de unas especialidades a otras, o mejor dicho, de unas superespecialidades a otras, ya que luego sólo te sueles dedicar a cosas aún más concretas dentro de tu propio campo.
¿Qué es más barato? ¿Crear 11 nuevas facultades o hacer mejoras en el sistema que probablemente tengan un mayor rendimiento a largo plazo? ¿Formar médicos de sobra que acaben ejerciendo en otros países (que aprovechen lo invertido aquí) o formar los que necesitas?
Porque para el Gobierno se trata de eso, ¿no? De la rentabilidad económica a corto plazo y de callar voces alarmistas rápidamente.
Hasta aquí mi parcial y sesgada opinión, aunque no más que la de medios de difusión más importantes que un simple blog personal.