jueves, mayo 15

La basura no debería recogerse del suelo

En vez de estar haciendo algo útil por mi vida (véase estudiar como única opción posible en este momento), he tenido que vomitar una redacción sobre mi última conferencia del ciclo de conciertos cuyo nombre no voy a reproducir. En su momento me pareció una opción interesante como asignatura de libre elección, vaya tela, qué ingenua soy.

Acabo de regodearme en el concepto de modernidad y vanguardia aplicados a la música. Con ejemplos concretos y tan espeluznantes como una magnífica ¿obra? de un tal John Cage (de este si que voy a poner el nombre, total) que consiste en un periodo de 4 minutos y 33 segundos de silencio, con ella se recrea el tiempo detenido para poder descubrir mundos desconocidos. La genialidad estuvo al alcance de mi mano y no me hice con ella, ¿por qué no se me ocurren chorradas de las que decir algo con un punto filosófico, cool y misterioso para forrarme? Supongo que está en el mismo punto de mi cerebro que no me permite abandonar la carrera para dedicarme al culto al cuerpo y al gimnasio con el zorrerío como profesión. Pero esto no era tan denigrante, si van de cultos e intelectuales... Igual ganan menos dinero.

No lo sé, pero cuanto me alegro de haber hecho pirola al concierto de muestra que acompañaba a esa conferencia.

John Cage, wikipedia

No hay comentarios: