miércoles, diciembre 24

Árbol de Navidad a prueba de gatos, o casi

Bueno, con la llegada de la misina hubo que ponerse las pilas en lo que a poner el árbol de Navidad ser refiere. Intuíamos (muy acertadamente) que tal objeto podría ser considerado como un juguete gigante para la gata y visto que nuestros adornos ya son un poco añejos y, sobretodo, son rompibles, decidimos ir al Ikea a comprar unos nuevos de plásticos.

Umm, no, mentira, más bien decidí yo y me fui yo, porque esto eslo típico de "¡uh, sí!¡No podemos poner los adornos que tenemos con Kira!", pero decirlo y cogerse dos autobuses para ponerle remedio son conceptos diferentes (sobretodo si tu madre vive pegada a la pantalla de un ordenador, pero eso es otra historia).

Así que me fui al Ikea, a ver lo que quedaba de la campaña navideña, porque creo que llevaban abriendo dos domingos y el volumen de gente arrasando se nota... Así que aunque no había estrellas para lo alto del árbol (¡Joooo, yo quería!) sí que había varias cajas con surtidos de bolas de diferentes clases, pero ( gran pero) estaban divididas por colores por lo que había que decidirse...

Creo que he nombrado alguna vez algo acerca de la estupidez de la gente que se vuelve tarada cuando ve todo barato, bla bla bla... Así que eeemmmm, estoooo, digamos que como cada paquete sólo costaba un euro y tener el arbol monocolor o bicolor me parecía muy soso.... Estoooo.......¡Pues tenemos un árbol tricolor! (...más unas bolas de dos colores muy chulas, más unos "pájaros" que Chess me pidió por teléfono) y en total contamos con un nuevo surtido de bolas navideñas de 168 ítems (ni uno más, ni uno menos, los de Ikea cuentan por mí). ¡Pero es que las cajas grandes valían sólo 0,99€! (tarada, tarada)

De todos modos, no sale tan mal, si mi "suegra" o mi abuela, o mis vecinos, o alguien más necesita bolas de Navidad yo puedo darle unas cuantas. Eso a pesar de lo recargado y hortera que está el árbol (seré la causa indirecta juro que aunque yo quería tres colores no me hacía falta ponerle todas las clases de bola, ni ponerle todas las más posibles) y a pesar de que con el ritmo de embestidas que lleva la gata al árbol y la consiguiente pérdida de bolas casi es como para llegar a pensar que me había quedado corta...

Bueno, todavía queda ver si el árbol o su nuevo look aguantan todas las fiestas.

¡Feliz Navidad!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si, tarada, tarada! Pero no eres la única, te he de decir que mi jefa llenó un carro entero de adornos navideños del día que los pusieron a 0'99!
En fin, me voy al curro, y mañana por la mañana se va de aquí la tía rara del pelo verde (aka mi hermana)
Y no, no estoy nunca en casa, pero espero que mañana cambie, porque tengo taaaaaaaaanto que estudiar y tan pocas ganas!