lunes, febrero 11

Preparados, listos ... ¡YA!

El ambiente que ha rodeado este examen ha resultado frenético.

La convocatoria a las 8, al punto de la mañana. Me he levantado a las 6:40, aún así como es costumbre en mi por poco no llego, me entretengo en nimiedades y luego toca correr: por el autobús, por el taxi, por la calle simplemente. He llegado con el corazón en la boca y no sabía muy bien si mi taquicardia era debida a la carrera, al stress por no llegar o al examen en sí. Casi seguido ha entrado el profesor por la puerta y se ha puesto a reorganizarnos, es una costumbre que tienen algunos docentes y que particularmente me irrita mucho, sobretodo cuando lo hacen como metiéndote prisa. "Vosotras iros al final de todo" ya, claro, si me llego a poner por mi misma al fondo de la clase en vez de en segunda fila seguro que me hace al revés, "recoge tus cosas y vente aquí delante".

50 minutos por delante, dos preguntas de desarrollo y dos casos clínicos, lo cierto es que no sé pensar muy bien bajo la presión del tiempo, en este examen no sobra. Es la segunda vez que la curso, es la primera vez que repito algo en mi vida académica.

Entré frenética y salí frenética, yo y mi frenetismo nos hemos ido a seguir una frenética carrera por hacer cosas. Primero me he ido a desayunar, huevos revueltos con lacon, me he ido hasta casa para ello, total, ¡más ricos me han sabido!... Luego al Ikea, todavía no lo había visitado y no ha estado mal, nos ha gustado jugar a las casitas, aunque sospecho que faltan tres o cuatro añitos para jugar de verdad, pero ya hemos podido comprobar que el punto crítico está en el salón. Luego me he ido a una horita suelta de clase, a la que podría no haber ido, Fausto está un poco ido de la olla para mi gusto, quiero pensar que ha pretendido decir otra cosa, pero la perla de hoy ha ido acerca de plantearse el uso de anticonceptivos por parte de niñas que sufren abusos, porque claro, queda muy mal que se queden embarazadas. Oye, otra cosita es que no se preñen, di que sí, las cesáreas con 11 años se llevan fatal, las violaciones no son para tanto. De vuelta a casa a comer, luego a tomar café con una amiga, por último un pequeño gran ataque de consumismo, bueno, tampoco hay exámenes todos los días.

Realmente no ha sido tan frenético, pero es la sensación que se me ha quedado desde el punto de la mañana, como si en vez de hacer un examen me hubiera tomado tres cafés.

Estoy cansada, y a la vez despierta. Mi examen me parecía perfecto a las 9 de la mañana, mi opinión ha ido variando a lo largo del día. Supongo que no funciono bien contrarreloj, no quiero ser cirujana así que espero que no haya mayor problema, aunque con la media de tiempo de consulta en la seguridad social :D , quien sabe.

De todos modos, creo que me voy al gimnasio, así remato la jornada y mañana, cuando den de nuevo el pistoletazo de salida, ya será otra cosa.

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