Según fuentes oficiales, el retraso de tres cuartos de hora para empezar el concierto se debió al atasco para acceder al recinto, producido por el evento en sí mismo y por toda la gente que iba a Plaza y por tanto usaba la misma carretera. Finalmente, a las diez menos cuarto, Bunbury y su ego salieron al escenario.
No defraudó con su actuación, por lo menos para quien fuera a ver a Enrique Bunbury, lo digo por la cantidad de camisetas de Héroes que se dejaron ver. Cierto es que de las mismas vendían en los puestos de dentro del recinto (al fin y al cabo, que mejor que aprovechar el tirón y hacer caja), pero no tiene nada que ver, musicalmente hablando, lo que hace Bunbury en solitario y lo que hacía con Héroes.
Personalmente, eché en falta en determinados momentos a la banda "El Huracán Ambulante", que le daba un toque muy especial a determinadas canciones, aunque el giro rockero que dio a algunos temas ya conocidos tampoco estuvo nada mal. Pero sí, especialmente la ausencia de sección de viento se dejó notar, un acordeón no hace de buen sustituto, y por ejemplo, en la que ya se sabía que iba a ser la última canción (...Y al final) quedaba algo vacía. Es cierto que hubo momentos muy intensos a lo largo de la noche, ya lo he dicho, ha vuelto a dar un giro hacia el rock&roll, pero creo que me puedo sentir muy satisfecha de haberle visto actuar con el Huracán, le hacía más especial.
Me gustó mucho el momento "Flamingos", cuando se corrió una cortina roja y se encendieron unas lámparas del mismo color, no en vano, la actuación que más me ha gustado de Bunbury fue en un escenario tan íntimo como el Teatro Principal de Zaragoza. Después enganchó con el nuevo single y una explosión de luz llenó el escenario, haciéndonos vibrar de nuevo a todos, haciéndonos recordar que cuando quiere sabe ofrecer puro espectáculo. No se lo vamos a negar, con la de malos grupos que hay encima de un escenario, él sabe sacarle todo el partido.
A pesar de su extravagante personalidad, esta vez no dejó frases para la historia del despropósito. Se notaba que tenía que presentar su vuelta y que este concierto iba a contar con más asistencia de medios de comunicación que en otras ocasiones. La última vez nos anunció que Elvis se le había aparecido y le había dicho que teníamos que ir por el mundo y reproducirnos, también se quedó atascado en alguna letra ese día, esta vez, no. A lo largo de la noche. tuvo un par de momentos que me parecieron muy falsos, como un mini-discurso hacia Zaragoza, cuando le has oído antes en tantas entrevistas que no es su lugar preferido para tocar, los motivos para ello, etc, pues no te llega a tocar la fibra sensible con palabras así. También pudimos apreciar que cada vez es más sudamericano que maño, ¡menudo acento gasta!
Realmente, de la personalidad de Bunbury es mejor no hablar. Por ejemplo, mi madre opina que es un personaje famoso y como tal, tiene una personalidad extravagante y especial, no se le puede pedir normalidad. A mi me gusta tanto su música que prefiero no pensar mucho en lo que me parece su figura... Bunbury es puro exceso, puro histrionismo hasta el extremo más retorcido de su peculiar personalidad. No sé si esperaba un recibimiento como el que le dio la Romareda en el concierto de la vuelta de Héroes, la erección dentro de sus pantalones el 10 de Octubre tuvo que ser descomunal, sí que creo que esperaba más aplausos al final, más gritos pidiendo otra canción; de hecho creo que antes del segundo bis la gente estaba esperando que se encendieran las luces, miraba hacia un lado y al otro, preguntaba "pero ya se ha acabado ¿no?" casi sin esperar otra respuesta que no fuera la afirmativa, pero la secuencia de actos estaba más que preparada y Bunbury volvió a salir a escena. Supongo que su particular espinita clavada será no llegar a ser nunca tan grande en solitario como lo fue dentro de un grupo, tiene un ego demasiado grande, se le nota el placer que siente viéndose admirado, deseado, por sus seguidores. Y por lo menos en España, su público se queda pequeño para un hambre tan voraz de sentirse admirado.
Sea como sea, el nuevo disco será bien recibido en mi equipo de música.
No defraudó con su actuación, por lo menos para quien fuera a ver a Enrique Bunbury, lo digo por la cantidad de camisetas de Héroes que se dejaron ver. Cierto es que de las mismas vendían en los puestos de dentro del recinto (al fin y al cabo, que mejor que aprovechar el tirón y hacer caja), pero no tiene nada que ver, musicalmente hablando, lo que hace Bunbury en solitario y lo que hacía con Héroes.
Personalmente, eché en falta en determinados momentos a la banda "El Huracán Ambulante", que le daba un toque muy especial a determinadas canciones, aunque el giro rockero que dio a algunos temas ya conocidos tampoco estuvo nada mal. Pero sí, especialmente la ausencia de sección de viento se dejó notar, un acordeón no hace de buen sustituto, y por ejemplo, en la que ya se sabía que iba a ser la última canción (...Y al final) quedaba algo vacía. Es cierto que hubo momentos muy intensos a lo largo de la noche, ya lo he dicho, ha vuelto a dar un giro hacia el rock&roll, pero creo que me puedo sentir muy satisfecha de haberle visto actuar con el Huracán, le hacía más especial.
Me gustó mucho el momento "Flamingos", cuando se corrió una cortina roja y se encendieron unas lámparas del mismo color, no en vano, la actuación que más me ha gustado de Bunbury fue en un escenario tan íntimo como el Teatro Principal de Zaragoza. Después enganchó con el nuevo single y una explosión de luz llenó el escenario, haciéndonos vibrar de nuevo a todos, haciéndonos recordar que cuando quiere sabe ofrecer puro espectáculo. No se lo vamos a negar, con la de malos grupos que hay encima de un escenario, él sabe sacarle todo el partido.
A pesar de su extravagante personalidad, esta vez no dejó frases para la historia del despropósito. Se notaba que tenía que presentar su vuelta y que este concierto iba a contar con más asistencia de medios de comunicación que en otras ocasiones. La última vez nos anunció que Elvis se le había aparecido y le había dicho que teníamos que ir por el mundo y reproducirnos, también se quedó atascado en alguna letra ese día, esta vez, no. A lo largo de la noche. tuvo un par de momentos que me parecieron muy falsos, como un mini-discurso hacia Zaragoza, cuando le has oído antes en tantas entrevistas que no es su lugar preferido para tocar, los motivos para ello, etc, pues no te llega a tocar la fibra sensible con palabras así. También pudimos apreciar que cada vez es más sudamericano que maño, ¡menudo acento gasta!
Realmente, de la personalidad de Bunbury es mejor no hablar. Por ejemplo, mi madre opina que es un personaje famoso y como tal, tiene una personalidad extravagante y especial, no se le puede pedir normalidad. A mi me gusta tanto su música que prefiero no pensar mucho en lo que me parece su figura... Bunbury es puro exceso, puro histrionismo hasta el extremo más retorcido de su peculiar personalidad. No sé si esperaba un recibimiento como el que le dio la Romareda en el concierto de la vuelta de Héroes, la erección dentro de sus pantalones el 10 de Octubre tuvo que ser descomunal, sí que creo que esperaba más aplausos al final, más gritos pidiendo otra canción; de hecho creo que antes del segundo bis la gente estaba esperando que se encendieran las luces, miraba hacia un lado y al otro, preguntaba "pero ya se ha acabado ¿no?" casi sin esperar otra respuesta que no fuera la afirmativa, pero la secuencia de actos estaba más que preparada y Bunbury volvió a salir a escena. Supongo que su particular espinita clavada será no llegar a ser nunca tan grande en solitario como lo fue dentro de un grupo, tiene un ego demasiado grande, se le nota el placer que siente viéndose admirado, deseado, por sus seguidores. Y por lo menos en España, su público se queda pequeño para un hambre tan voraz de sentirse admirado.
Sea como sea, el nuevo disco será bien recibido en mi equipo de música.
2 comentarios:
¿"Expaña"? ¿No serás una "peona negra"? XD
A mí Bunbury la verdad es que no me llama demasiado. Es más espectáculo y ego que otra cosa, aunque para nada le niego el talento. Le tengo cariño por lo que significaron para mí los Héroes de jovenzano (y por la cercanía emotiva de algunos de sus miembros), pero hoy en día no sé por qué pero me da mucha mucha pereza.
Pero me encanta que llene y que le quieran. Mejor él que otros mamarrachos patrios que no se lo merecen ni la tercera parte. Y sí, por América Latina le quieren como ni nos lo imaginamos.
Esta semanita la Expo está cargada de conciertos chulo, ojo. Esta noche Tachenko, el miércoles la despedida de La Costa Brava y el viernes Antony & The Johnsons y Vic Chesnutt. Espero poder ir a todos...
Besos!!
Errata corregida ;) ¡qué susceptibilidad!
Pues eso, que estaba ausente (al nuevo post me remito) y esa semana apenas pisé la Expo ni la calle...
Yo tengo mis momentos pero reconozco que son más las veces que me apetece escuchar a Bunbury que a Héroes... Y últimamente me he estado dando cuenta de que no escucho mucha más música en castellano, ¡lo cual me fastidia bastante!
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