Se terminó mi semana de vacaciones. Ha sido un viaje no planeado, simplemente después de cumplir con mis obligaciones tenía ganas de alejarme un poco de casa, de tomar distancia. Para eso viene bien tener unos "suegros" con una casita de playa en una "colmena", que es un término apropiado para la mayor parte de la costa española, así que allí nos fuimos, una semana de total desconexión antes de empezar mañana las clases.
Y eso a pesar de que el sitio en principio no me gusta ni ver. El apartamento de mi padre en Cambrils (cuya zona puramente de veraneo casi se podría definir como barrio periférico zaragozano, es más fácil encontrar gente conocida allí en Agosto que en tu propia ciudad) está mucho mejor, lo suficientemente nuevo como para que no se vea viejo, lo suficientemente viejo como para tener sólo dos alturas, una zona verde común con suficiente césped y superficie para los vecinos y los bajos cuentan con buenos jardines. Me he colado en bastantes urbanizaciones en Cambrils durante mi adolescencia como para apreciar la mía, sé que esos detalles no hacen dinero hoy en día, los jardines y las zonas comunes se reducen, se aumentan las alturas y los apartamentos. Mi novio opina que se agobia con lo que es mi piso en sí, dos habitaciones pequeñas y también un minúsculo salón, pero tiene un jardín que recoge la esquina y es dos veces y media la superficie del piso, para mi no supone un problema porque el rélax lo prefiero en una hamaca en el césped que en el sofá. En contraste, el apartamento de sus padres es más amplio que el mío pero ninguno en la zona (ni en todo el municipio apostaría yo) cuenta con jardín y la zona "verde" común es un pequeño arcén de asfalto ya que había que dejar sitio para plazas de parking, lo cual es completamente insuficiente para todo el bloque. No quiero pensar en lo que debe ser un Agosto allí, en una colmena donde tu pequeña celda de panal es el sitio en el que más vas a estar, ahora en septiembre tampoco supone mayor problema si sabes a donde vas. Para mi supone una pérdida inmesurable de bienestar, pera la opción que prefiero se encuentra en extinción.
Así descrito parece que me esté quejando del préstamo, pero nada más alejado de la realidad. He pasado muy buena semana, sólo me hacía falta la buena compañía, que el apartamento no se encuentre entre mis preferencias para el veraneo resulta accesorio, pero ya que estábamos no me parecía mal hacer un pequeño comentario de los atrasos de nuestra sociedad...
Y por otro lado, oficialmente ya soy hija de padres separados. Mi padre se marchó de casa hace semana y pico, se ha mudado al piso en desuso de una anciana tía que vive con su hija. No va a acondicionar ninguna habitación para mi hermana y para mí, opina que tenemos nuestra vida hecha en este piso y que en el suyo no vamos a tener nuestras cosas, nuestros ordenadores, el adsl, consolas, libros, lo que sea... Yo creo que ahí se ha equivocado completamente, que con muy poco mi hermana y yo nos hubiésemos conformado para ir turnándonos de una casa a otra; en mi caso lo único esencial hubiera sido un estante en el baño con mis productos de aseo y cosmética duplicados. No hay que ser muy listo para adivinar quien está superando mejor esta nueva fase, a mi padre le falta nuestro apoyo pero yo ya no sé como decírselo para que lo vea.
Por lo demás, todo anda mucho más tranquilo, a la larga, a pesar del incipiente estado depresivo de mi padre, acabaremos ganando todos. En el fondo estoy contenta por mi hermana y por mi, de acuerdo, es muy triste para mi no volver a vivir con mi padre, va a ser duro arreglárnoslas con menos dinero (estamos demasiado acostumbradas a vivir bien), pero nada de eso es comparable con una mayor estabilidad "emocional" en el hogar.
Así que eso, se acabó lo que se daba, y mañana un nuevo curso para una nueva etapa.
Y eso a pesar de que el sitio en principio no me gusta ni ver. El apartamento de mi padre en Cambrils (cuya zona puramente de veraneo casi se podría definir como barrio periférico zaragozano, es más fácil encontrar gente conocida allí en Agosto que en tu propia ciudad) está mucho mejor, lo suficientemente nuevo como para que no se vea viejo, lo suficientemente viejo como para tener sólo dos alturas, una zona verde común con suficiente césped y superficie para los vecinos y los bajos cuentan con buenos jardines. Me he colado en bastantes urbanizaciones en Cambrils durante mi adolescencia como para apreciar la mía, sé que esos detalles no hacen dinero hoy en día, los jardines y las zonas comunes se reducen, se aumentan las alturas y los apartamentos. Mi novio opina que se agobia con lo que es mi piso en sí, dos habitaciones pequeñas y también un minúsculo salón, pero tiene un jardín que recoge la esquina y es dos veces y media la superficie del piso, para mi no supone un problema porque el rélax lo prefiero en una hamaca en el césped que en el sofá. En contraste, el apartamento de sus padres es más amplio que el mío pero ninguno en la zona (ni en todo el municipio apostaría yo) cuenta con jardín y la zona "verde" común es un pequeño arcén de asfalto ya que había que dejar sitio para plazas de parking, lo cual es completamente insuficiente para todo el bloque. No quiero pensar en lo que debe ser un Agosto allí, en una colmena donde tu pequeña celda de panal es el sitio en el que más vas a estar, ahora en septiembre tampoco supone mayor problema si sabes a donde vas. Para mi supone una pérdida inmesurable de bienestar, pera la opción que prefiero se encuentra en extinción.
Así descrito parece que me esté quejando del préstamo, pero nada más alejado de la realidad. He pasado muy buena semana, sólo me hacía falta la buena compañía, que el apartamento no se encuentre entre mis preferencias para el veraneo resulta accesorio, pero ya que estábamos no me parecía mal hacer un pequeño comentario de los atrasos de nuestra sociedad...
Y por otro lado, oficialmente ya soy hija de padres separados. Mi padre se marchó de casa hace semana y pico, se ha mudado al piso en desuso de una anciana tía que vive con su hija. No va a acondicionar ninguna habitación para mi hermana y para mí, opina que tenemos nuestra vida hecha en este piso y que en el suyo no vamos a tener nuestras cosas, nuestros ordenadores, el adsl, consolas, libros, lo que sea... Yo creo que ahí se ha equivocado completamente, que con muy poco mi hermana y yo nos hubiésemos conformado para ir turnándonos de una casa a otra; en mi caso lo único esencial hubiera sido un estante en el baño con mis productos de aseo y cosmética duplicados. No hay que ser muy listo para adivinar quien está superando mejor esta nueva fase, a mi padre le falta nuestro apoyo pero yo ya no sé como decírselo para que lo vea.
Por lo demás, todo anda mucho más tranquilo, a la larga, a pesar del incipiente estado depresivo de mi padre, acabaremos ganando todos. En el fondo estoy contenta por mi hermana y por mi, de acuerdo, es muy triste para mi no volver a vivir con mi padre, va a ser duro arreglárnoslas con menos dinero (estamos demasiado acostumbradas a vivir bien), pero nada de eso es comparable con una mayor estabilidad "emocional" en el hogar.
Así que eso, se acabó lo que se daba, y mañana un nuevo curso para una nueva etapa.
1 comentario:
Bueno, los cambios son el comienzo de una nueva etapa. Sin cambio no hay evolución!!
Un abrazo y ánimo con todos los retos que tienes por delante.
Publicar un comentario