domingo, marzo 1

Una pequeña visión de cine

(Ojo, destripo peli)

El psiquiatra con el que estuve de prácticas me recomendó ver "El marido de la peluquera", hoy lo he hecho... Y no me ha gustado. La peli tuvo su "bombo" en su momento, se habló de ella y adquirió buenas críticas... Creo que más que nada porque hay gente que le gustan esas cosas insulsas que parecen (o no) esconder tanta cosa dentro, que además no digo que no la esconda, por lo menos esta, pero intuir complejidad y que lo que veas te guste sólo por ese motivo es diferente.

Ojo, que igual me equivoco, y ya digo desde el principio que me da la impresión que se me ha escapado mucha miga, mañana hablaré con mi psiquiatra (tengo que entregarle un trabajo) y le diré que me parece que me ha recomendado algo para aquellos que conocen y aman a Freud, o el psicoanálisis en todas sus variantes, vete a saber, que yo no estoy en el mundillo. Intuyo porque le gusta la película, supongo que a él ya todos los psiquiatras que sigan por esas corrientes (que no son todos), pero entonces no entiendo muy bien su éxito de crítica. Ya sé, que yo sea una ignorante no quiere decir que todo el mundo lo sea, pero que resulte que todo el mundo entienda a Freud, Lacan y compañía... Me da la impresión de que a la gente le gusta ir de cultureta, como de vez en cuando a mi amiga la mariposa y sus amigos raros, con su forma de pensar tan elaborada, transgresora y bla bla... (Me aburro, lo que dices no es nuevo, suena a manido y encima apesta)

La película comienza con el protagonista hablando acerca de unos bañadores de lana que su madre le hacía ponerse, éstos le hicieron ser consciente por primera vez de sus genitales (básicamente porque le escocían los cojoncillos del roce) lo cual te pone sobreaviso en plan: Uuuyy, ya estamos con Edipo, el progenitor como primer objeto de deseo, sexual o yo que sé en el inconsciente y bla... Luego la teta de la peluquera, que no sé si volverá a ser una referencia a lo materno pero fijo que tiene su aquel, bueno, que al final el hecho de que su objeto del deseo sea una peluquera también tendrá su motivo (digo yo)... Pero se me escapa (como el resto de la peli), en fin, que dejamos al niño de doce años cuyo objeto del deseo está encarnado en una peluquera, y por tanto tenemos al ello metido por ahí, sí, eso de las pulsiones o deseos primitivos que forma parte de nuestro inconsciente...

Y creo que a partir de ahí se me escapa todo, aunque creo que identifico el resto de puntos clave igualmente... Cuando el deseo de casarse con la peluquera se materializa esto provoca la muerte del padre y el rechazo de la madre, Mathilde que si existe es porque Antoine la desea, Mathilde que no quiere pensar en sentirse abandonada, el "me voy para que me no me olvides" y otros...

Pero ignoro que significado tiene todo aquello, y me niego a las respuestas simples tipo es que hay que ver la sutileza que destila el haber encontrado el amor verdadero y la felicidad absoluta y una vez hallados este transcurre de forma tan efímera, ... O el esta película hace que te dejes seducir... O el simplemente, yo me identifico plenamente con todos esos deseos y pulsiones y yo love Freud (creo que es lo que vienen a decir los progres y modernos)... En fin que me niego a oír cosas que suenan a bobadas, porque no me las trago.

Sigo diciendo, igual me equivoco, que tiene que haber una jodida sesión de psicoanálisis ahí debajo.

Y la única conclusión que saco es que no sé porque no he visto otra película.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

si cuando yo te digo que el cine es para pasar un buen rato... que para pensar y para sufrir ya está el resto del dia... ains...

(puede que yo simplifique demasiado, pero ésto no tiene porqué ser malo...)

aparte de eso, lo que dices a mi me huele a que cuando 100 personas (o criticos) la vieron, 1 la entendió, o creyó que la entendía... y 99 no quisieron quedar como tontos... eso es el principio de la bola de nieve. Uy! si el critico ha dicho que estaba muy bien y que tenia mucha miga, no voy a decir lo contrario no vaya a ser que se me rian en la oficina... en fin...

Dormida dijo...

¿A qué no sabes que me ha traído hoy el psiquiatra? Jeje, un artículo sobre El marido de la peluquera, también me ha dicho que si había llegado a entender con mis conocimientos una tercera parte de la película por poner ya me podía considerar afortunada, así que me siento menos inculta/inútil/lo que sea... Y había acertado mis cosillas... Claro que cuando yo hablo de materialización ellos hablan de verbalización y el artículo en general suena muy poético-psiquiátrico (si el género existe)... Y sobretodo mi gran fallo: que yo no entendía el personaje de Mathilde, que era lo principal de la peli, ahora sí,es que yo veía que no tenía personalidad ninguna ni ningún atributo propio, lo cual me bloqueaba bastante y ahora ya tengo al visión Freudiana del asunto.

Si al final estas cosas acaban siendo "curiosas", como cuando te hacen leer en el colegio un poema de hace 5 siglos y luego te lo desgranan debidamente.

Aún así sigo sin recomendar la película, que conste.