sábado, noviembre 1

Fiebre de consumismo

Esta tarde me voy a Plaza. Sí, a ese super-mega-descomunal centro comercial que han abierto a las afueras de Zaragoza, le pongo todos esos adjetivos porque comparativamente todavía no teníamos nada igual en esta ciudad.

No es que esté pensando febrilmente de nuevo en ropa, lo juro, pero los sábados también vale allí el carnet joven para el cine y bueno, alguna cosa de ropa tengo mirar así que aprovechando...

Al contrario de lo que se cree alguno que yo me sé por aquí, de momento no es que me encante, lo cierto es que me agobia el simple hecho de saber que hay tanta tienda junta, por mucho que no tenga que entrar en todas y ni siquiera sea necesario, pero el saber que están me resulta un poco estresante. Debo ser de las que se ahogan en una pecera, que se le va a hacer.

La primera vez que fui estuve en el famoso Primark, adorado y odiado en proporciones similares me atrevería a decir, por mi parte ni lo uno ni lo otro, es entrar sabiendo a por lo que vas: ¿qué encuentras un juego de pinzas de pelo superhortera por 1'50 €? Si estabas buscando algo para la hora de meterte a la ducha ¡qué mas da el aspecto! Y lo cierto es que los subproductos de Lycra (marca) me parecieron muy aprovechables; no me voy a coger unas medias de espuma de dos duros que había por ahí rondando pero sí me parece muy válido por dos € más unas medias opacas negras de una marca conocida, trabajen o no con las misma calidad (gastarme 12 euros en unas medias que rompo a la primera de cambio siempre me ha dolido mucho). Lo que ocurre en Primark es que te colocan todas esas cosas medianamente aceptables al lado de zarrios tirados de precio y la gente se vuelve un poco tarada cuando se trata de encontrar lo más barato en una tienda ya muy barata de por sí.

Cada vez me asusto menos ante estas tiendas hiperbaratas y me preocupo menos por la falta de calidad. Me explico: este verano me dejé 40 € en una camiseta de marca monísima y al final de Septiembre estaba llena de bolisas lo mismo que si la hubiera comprado en el H&M. Mi conclusión es que pesa demasidado el estar en una sociedad consumista en donde nada, ni siquiera lo caro, está hecho para durar, se asume que si te has gastado ese dinero es porque lo tienes y eres tan sumamente pijotero como para tener que renovar tu vestuario entero la próxima temporada. Yo nunca he tenido problemas de dinero, pero tampoco he tenido nunca una necesidad imperiosa de demostrar lo que puedo gastar comprándome siempre el último modelo de todo, dejo de llevar cosas porque creo que ya no se llevan, pero no me gusta tener que cambiarlas porque no han dado el resultado adecuado. Creo que me explico... No tengo claro si estas conclusiones son acertadas pero nacen de una sensación que se me acaba quedando en mente y a mi sinceramente me gusta asumir que si te gastas dinero te dura y si no te lo gastas, pues no, que me mezclen los términos me hace sentirme un poco estafada.

Por último asumir que no voy a cambiar radicalmente (ni mucho menos), pero creo que voy a dejar de preocupar tanto como hasta ahora e intentar ser más utilitaria (ya lo sé ya, JA), por ejemplo: sólo voy a tener zarrio-bolsos, total, los voy a dejar tirados en cualquier sitio donde me hayan dejado cambiarme en prácticas y al alcance de prácticamente todo el mundo y si no tirados por un bar, o si estoy pensando en darme un capricho para tener más ropa me iré al Zara y no miraré dentro de Pepe Jeans ese vestidito negro tan cuco...

Y bueno, después de dejarme 50€ porque sí ayer en Fnac (contando un regalo inesperado ¡eh!) voy a ver si esta tarde compro únicamente lo que necesito y dejo de ser una manirrota sin dinero en la cuenta corriente. (Venga, piensa en una boda en Diciembre, piensa que hace frío, piensa que sólo necesitas algo para esa boda, ...)

jueves, octubre 30

Por las mañanas

Me levanto a oscuras para no despertarla. Despacio, sin hacer ruido, voy abriendo una a una las ventanas. Aún no ha notado mi presencia.

Me alejo de donde está ella y me dirijo hacia la otra punta de las casa, voy al baño y me refresco la cara, me miro al espejo y pienso con pereza en el día que me espera.

Al volver para cerrar las ventanas ya demuestro que soy más ruidosa de lo que pretendo, reclama mi atención y cuando le abro la puerta se abalanza sobre mis piernas como si hiciera siglos que no me viera. Me recuerda que es una buena gata, que quiere a sus dueños y bla, bla, bla, es decir, se refrota un poco, ronronea lo suficiente y enseguida pone rumbo a la cocina rabo en alto, que al fin y al cabo la comida es el punto importante de la mañana y, como todo el mundo sabe, los gatos son animales muy interesados de si mismos.

Me cambiarías por cualquiera que te calentara leche por las mañanas, ¿verdad que sí?

sábado, octubre 18

Sobre la ética de Hitler...

En segundo cursé una asignatura llamada Bioética. Su planteamiento me pareció muy acertado e interesante: Nunca pretendieron imponernos ninguna forma de pensar sobre temas delicados, siempre nos animaron a pensar, código deontológico y ley 41/2002 en la mano. Fuimos desgranando poco a poco el temario, promocionando que pensáramos por nosotros mismos, enseñándonos a argumentar y dar nuestros motivos. Sí, es evidente que cuando se habla de según que asuntos siempre queda un poso que te hace saber hacia donde tira tu profesor, es inevitable, pero nunca impusieron su forma de pensar y evitaron en todo momento pronunciarse en actividades tales como los debates, en los que, por cierto, no siempre te tocaba del lado de tus convicciones si no que igual tenías que apoyar otras ideas o bien tenías que tocar las diferentes posturas dentro del mismo tema, aunque también hubo trabajos en los que hablabas sólo de tu propio punto de vista, no os vayáis a pensar. Y sobretodo, en vez de centrarse en asuntos tan polémicos hoy en día como pueden ser el aborto, la eutanasia, etc. Lo más importante de la asignatura fue lo referido a la actitud hacia el paciente, incluyendo la del día a día, la de los momentos difíciles, ... Algo que muchas veces se deja de lado y es mil veces más básico que todo los demás que se pueda tratar en una asignatura así.

Lo que iba a contar en realmente es que el otro día en Pediatría nos dieron una clase de Bioética aplicada a tal especialidad, una completamente diferente al planteamiento de mis antiguos prpfesores. Había momentos en los que querías cerrar los ojos y dejar de escuchar, porque una cosas es que cada uno tenga su opinión y cada una sea perfectamente válida y otra que te digan "esto es así y punto", como si sólo el fuera poseedor de la verdad absoluta. Un tema que tocó fue el nacimiento de embriones seleccionados para no tener una enfermedad genética, por supuesto se centró en la muerte de todos esos seres humanos de 4 células descartados para seleccionar uno sano, la polémica ahía está servida de acuerdo, pero que no me impongan su opinión y sobretodo, una vez habiendo argumentado así llegando a hablar de asesinato, no hables de dejar morir y enfermar a niños por el bien de los venideros, porque entran ganas de vomitar.

Me explico: Existe una enfermedad llamada fetilcetonuria, es una rara enfermedad de base hereditaria y recesiva, lo cual quiere decir que para verse afectado hay que ser homocigoto, es decir, tendrías que tener una copia afectada del gen que produce la enfermedad de cada progenitor, un fallo heredado de papá y otro de mamá, mientras que los más probable es que ellos sean sanos. Estos niños antiguamente no tenía ninguna posibilidad, el problema consiste en que carecen de una enzima que metaboliza el aminoácido fenilalanina, debido a su acúmulo en el organismo se afecta el sistema nervioso central produciéndose retraso del desarrollo y una importante deficiencia mental. Supongo que alguno habrá oído hablar de la prueba del talón que se hace a los recién nacidos, sirve para detectar la fenilcetonuria, ya que el tratamiento es una dieta que restrinja completamente la fenilalanina, evitándose su acúmulo en el organismo y por tanto frenando radicalmente los síntomas de los enfermos.

En fin, el planteamiento de este energúmeno (por no llamarlo profesor) era si realmente era ético tratar a estos niños ya que al crecer sin graves retrasos mentales y vivir hasta la edad adulta podía reproducirse y por tanto tendrían hijos a los que les transmitirían una copia del gen afectado, elevando la población de heterozigotos para la fenilcetonuria y por tanto aumentando las posibilidades (¡Uy, sabe dios hasta cuanto!) de que ese heterozigoto se encuentre con otro y claro, existe mayor probabilidad de transmisión del gen afectado y también de la enfermedad. Siempre es mejor matar a unos cuantos para crear humanos más puros ¿no lo decía ya Hitler? A mi me lo dicen también en clase y no parece preocuparle a nadie, en cambio por cuatro conceptos a favor de la tolerancia, bla bla, dicen que en las aulas adoctrinan a los niños con "Educación a la ciudadanía", en cambio a mi me pueden presentar una moral cercana a la de los nazis sin que nadie se escandalice. Como Mafalda, parafraseando a Groucho Marx, "Paren el mundo, que yo me bajo".

domingo, septiembre 28

La gatina

Mi hermana y yo decidimos que necesitábamos un cambio, había que introducir algo que rompiera la rutina de los últimos meses y las sensaciones que la ocupaban.

Así que ayer nos fuimos las dos juntas a buscar un gatito, con todos sus complementos claro, que menudas pintas llevábamos las dos cargadas como porteadoras y debatiendo sobre si nuestra madre nos iba a matar o no.

Para mí ya es un bicho adorable, qué voy a decir, todavía no tiene nombre, aunque supongo que acabará con alguno poco original. El pájaro ya fue Pichurri a instancias de mi madre, ya comprendéis...

Así que lo siento mucho Sue, porque ya sé que eres alérgica a los gatos, espero que no lo pases muy mal a mi lado, a la gatina le gusta un montón refrotarse contra el cuello y voy servida de "eau du chat".

Y bueno, con esto del gato en casa, ando distraída en mis obligaciones, por vez primera tengo un profesor de prácticas que nos manda tareas, nos da temas para leer, hacemos muchas sesiones clínicas ... Además de ver y hablar con los pacientes, claro. Para este fin de semana teníamos que investigar sobre la relación de la cultura y la psiquiatría a través de varios personajes, una de mis compañeras tiene que hablar de Munch, otra de un escritor (ya no me acuerdo quien) y a mi me ha tocado revisar El mito de Sísifo - Albert Camus y su relación con el suicidio... Me voy a cumplir con mis cosillas.

domingo, septiembre 21

Y se acabó lo que se daba

Se terminó mi semana de vacaciones. Ha sido un viaje no planeado, simplemente después de cumplir con mis obligaciones tenía ganas de alejarme un poco de casa, de tomar distancia. Para eso viene bien tener unos "suegros" con una casita de playa en una "colmena", que es un término apropiado para la mayor parte de la costa española, así que allí nos fuimos, una semana de total desconexión antes de empezar mañana las clases.

Y eso a pesar de que el sitio en principio no me gusta ni ver. El apartamento de mi padre en Cambrils (cuya zona puramente de veraneo casi se podría definir como barrio periférico zaragozano, es más fácil encontrar gente conocida allí en Agosto que en tu propia ciudad) está mucho mejor, lo suficientemente nuevo como para que no se vea viejo, lo suficientemente viejo como para tener sólo dos alturas, una zona verde común con suficiente césped y superficie para los vecinos y los bajos cuentan con buenos jardines. Me he colado en bastantes urbanizaciones en Cambrils durante mi adolescencia como para apreciar la mía, sé que esos detalles no hacen dinero hoy en día, los jardines y las zonas comunes se reducen, se aumentan las alturas y los apartamentos. Mi novio opina que se agobia con lo que es mi piso en sí, dos habitaciones pequeñas y también un minúsculo salón, pero tiene un jardín que recoge la esquina y es dos veces y media la superficie del piso, para mi no supone un problema porque el rélax lo prefiero en una hamaca en el césped que en el sofá. En contraste, el apartamento de sus padres es más amplio que el mío pero ninguno en la zona (ni en todo el municipio apostaría yo) cuenta con jardín y la zona "verde" común es un pequeño arcén de asfalto ya que había que dejar sitio para plazas de parking, lo cual es completamente insuficiente para todo el bloque. No quiero pensar en lo que debe ser un Agosto allí, en una colmena donde tu pequeña celda de panal es el sitio en el que más vas a estar, ahora en septiembre tampoco supone mayor problema si sabes a donde vas. Para mi supone una pérdida inmesurable de bienestar, pera la opción que prefiero se encuentra en extinción.

Así descrito parece que me esté quejando del préstamo, pero nada más alejado de la realidad. He pasado muy buena semana, sólo me hacía falta la buena compañía, que el apartamento no se encuentre entre mis preferencias para el veraneo resulta accesorio, pero ya que estábamos no me parecía mal hacer un pequeño comentario de los atrasos de nuestra sociedad...

Y por otro lado, oficialmente ya soy hija de padres separados. Mi padre se marchó de casa hace semana y pico, se ha mudado al piso en desuso de una anciana tía que vive con su hija. No va a acondicionar ninguna habitación para mi hermana y para mí, opina que tenemos nuestra vida hecha en este piso y que en el suyo no vamos a tener nuestras cosas, nuestros ordenadores, el adsl, consolas, libros, lo que sea... Yo creo que ahí se ha equivocado completamente, que con muy poco mi hermana y yo nos hubiésemos conformado para ir turnándonos de una casa a otra; en mi caso lo único esencial hubiera sido un estante en el baño con mis productos de aseo y cosmética duplicados. No hay que ser muy listo para adivinar quien está superando mejor esta nueva fase, a mi padre le falta nuestro apoyo pero yo ya no sé como decírselo para que lo vea.

Por lo demás, todo anda mucho más tranquilo, a la larga, a pesar del incipiente estado depresivo de mi padre, acabaremos ganando todos. En el fondo estoy contenta por mi hermana y por mi, de acuerdo, es muy triste para mi no volver a vivir con mi padre, va a ser duro arreglárnoslas con menos dinero (estamos demasiado acostumbradas a vivir bien), pero nada de eso es comparable con una mayor estabilidad "emocional" en el hogar.

Así que eso, se acabó lo que se daba, y mañana un nuevo curso para una nueva etapa.