miércoles, marzo 5

Se cuela por las rendijas

El viento sopla y se esconde por los rincones. Me estremezco cuando azota las ventanas. Esta mañana ha ocurrido todo el tiempo.

Al volver del baño me he desnudado y me he metido en la cama. He buscado tu calor, como los rescoldos de una hoguera sin apagar.

Y te he llenado de besos, porque no me resisto, porque soy así de predecible, porque disfruto con las pequeñas cosas y con determinados momentos.


Mañana por la mañana no tendré calor que buscar.

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